miércoles, 15 de agosto de 2012

En Frankfurt, Argentina le ganó a Alemania con gol de Messi.

A la espera del comienzo de las nuevas temporadas en Europa, Alemania y Argentina se enfrentaban en Frankfurt, por el calendario de fechas FIFA. El último antecedente entre estas dos selecciones había sido en los 4tos de final de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, en donde el conjunto bávaro se impuso por 4-0.
El seleccionado local formaba con Zieler - Boateng, Hummels, Badstuber, Schmelzer - Khedira, Bender - Müller, Özil, Reus - Klose; con un esquema de 4-2-3-1. Por su parte, el seleccionado de Sabella proponía un esquema de 4-4-2, con Romero en el arco, Zabaleta, Fernández, Garay y Rojo en el fondo; Sosa, Gago, Mascherano y Di María en el medio; y adelante Messi e Higuaín, relegando al Kun Agüero.


El partido comenzó considerablemente a favor de Alemania, quien era el que manejaba el balón y trataba de acercarse al arco rival con más profundidad. Por su parte, Argentina intentaba tener la posesión del balón, pero la fuerte presión de las primeras líneas alemanas, se lo impedía. Las primeras situaciones llegaron de la mano de Klose y Özil, pero Romero actuó de una buena manera en ellas.
En el minuto 30 de la primera mitad, Messi asistía a Sosa, y este último era derribado por Zieler, el arquero alemán, dentro del área, generado así un penal para la albiceleste, y la tarjeta roja para el guarda-metas, por último recurso. El mismo Messi fue el encargado de ejecutar el penal, pero su remate era atajado por Ter Stegen, el portero recién ingresado. Todo seguía igual, salvo que ahora Argentina tenía un hombre de más.


Justo antes de que finalizara la primera mitad, llegaría lo esperado para el conjunto de Sabella, el primer tanto, pero de la manera menos esperada, siendo Khedira quien lo convertiría en propia puerta. Con el panorama totalmente distinto, ambos equipos salieron al campo en el segundo tiempo, sabiendo Alemania, que debería salir a buscar el empate, corriendo el riesgo de quedar muy expuesto en la zona defensiva.
Y fue así, como tras una muy buena jugada colectiva, y aprovechando los espacios, Higuaín logró tirar el centro atrás, para la llegada del mejor jugador del planeta, Messi. Era el 2-0 para la Argentina, liquidando, en cierta forma el encuentro, que ya pecaba por ser amistoso.


Con dos goles de desventaja, el equipo alemán bajó los brazos, y lo hizo aún más tras un bombazo de 30 metros de Di María que se incrustaba en el arco alemán. A falta de 20 minutos, la Argentina ya estaba tres goles arriba, y con chances de expandir más la ventaja. A falta de pocos minutos para el final, una gran triangulación le permitió el descuento a los alemanes, que tras el centro de Götze, apareció con una "palomita" Höwedes, dejando sin nada que hacer a Romero. 
La diferencia fue muy abultada para lo que fue el trámite del juego, viéndose Argentina beneficiada por la expulsión del arquero alemán, y la salida de Müller como consecuencia de esto.

Redacción propia.

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